Siempre me ha llamado la atención el sistema que usan en algunos supermercados como Mercadona o Ahorramás para mandar el dinero de las cajas a la oficina. Alcanzada una determinada cantidad de dinero el cajero mete los billetes en un pequeño contenedor de plástico de forma cilíndrica y a continuación inserta el contenedor en un tubo dispuesto justo encima de las cajas. No tengo ni idea de lo que pasa a continuación, pero es de suponer que el dinero termina directamente en una caja fuerte u otro lugar seguro a la espera de ser recogido más tarde.
Estas infrastructuras se denominan
tuberías de cápsulas o tubos de Lamson, sistemas en los cuales unos contenedores cilíndricos son propulsados por aire comprimido o por efecto del vacío.
Panel de Control Principal del Correo Neumático de PragaAl profundizar en los principios de este poco frecuente sistema de transporte sorprende aún más el conocer que constituye una de las primeras redes de conmutación de paquetes. Estos sistemas tuvieron su edad dorada a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando floreció toda una industria dedicada a la instalación de sistemas neumáticos en negocios y administraciones con el fin de transportar pequeños paquetes de forma urgente a través de distancias más o menos cortas, aunque algunos se extendieron hasta llegar a abarcar ciudades enteras.
Tablero de Estado del Correo Neumático de Praga
En efecto, las principales capitales occidentales dispusieron de su sistemas de transporte basado en tubos neumáticos: en 1853 se inauguraba en Londres un enlace entre el edificio de la Bolsa y la central de Telégrafos (220 yardas), en 1865 se inauguraba en Berlin el Rohrpost, un sistema que llegó a alcanzar en 1940 los 400 kilómetros de extensión total y que estuvo en uso hasta 1976, así como en Paris (1866 - 1984, 467 kilómetros), Viena (1875 - 1956), Nueva York (1897 - 1953), Munich, Rio de Janeiro, Buenos Aires, Hamburgo, Roma, Nápoles, Milán, Marsella, Melbourne, Boston, Filadelfia, Chicago, San Luis...
Sello de Correo Neumático de RomaEl último sistema postal basado en tubos de Lamson fue el
Correo Neumático de Praga, que arrancó en 1887 y estuvo en uso hasta 2002 cuando unas inundaciones acabaron el sistema, y cuyas analogías con un sistema de telecomunicaciones contemporáneo resultan simplemente sorprendentes.
Sala de Máquinas del Correo Neumático de Praga
El correo neumático de Praga conmutaba paquetes (físicos, eso sí, de 5 cm de diámetro por 30 cm de longitud y hasta 3 kg de peso) y consistía en una red metropolitana (una red MAN!) con cinco rutas principales dispuestas en estrella (topología de estrella!), equipada con una serie de conmutadores (switches!).
Mapa del Correo Neumático de PragaAlgunos de los segmentos más concurridos tenían dos pistas, una en cada sentido (full duplex!), pero la mayoría de los enlaces eran de doble uso (half duplex!), la dirección determinada por las bombas de aire. Tenemos, pues, todo un ejemplo de
Internet Victoriano.

Lo que queda del
Sistema de Correo Neumático de Praga es ahora propiedad de
Telefónica/O2. Como siempre,
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